domingo 13 de febrero de 2011

Yo no soy poeta.

Me dijeron poeta y encajé los dientes en la carne de un animal vivo.
Los poetas son la vergüenza que la tierra oculta, para no verse en la necesidad de acabarse; los poetas y yo no cabemos en la misma palabra, porque ellos son personajes creados por sí mismos y a mí me parió un gnomo analfabeta. Piensan que nacieron con un don y con lo único que nacieron fue con un cerebro reducido y habitado por hormigas, que vistas desde las estrellas parecen puntos suspensivos: sus cerebros son puntos suspensivos. Piensan que en cada yema de los dedos habita dios y a la mierda le ven cara de musa.
Los poetas son los pies del arte, pero no todos, sólo los que trabajan construyendo un muro de versos con cabellos de unicornio.
Poesía no es rellenar una hoja con letras robadas de papeles viejos, para leerlas detrás de un monstruo negro que amplifica la voz y sentirse más grandes y más fuertes
Yo sólo soy un ente que vino a vomitar palabras en vientres ajenos, que duran apenas parpadeos de cíclopes molinos. Una palabra en cada punto cardinal, girando para mover el mundo.
Los poetas murieron cuando un asteroide chocó con la tierra-poesía, la tierra que quedó no es de paz, es de bailes letales y coronas sangrientas, y encada inundación se erosionan los corazones de los suicidas que la habitan.
Yo no soy poeta, yo necesito un impulso en la sangre que me levante las pupilas, necesito que un grito me abra la garganta y me explote de tantas palabras en tan poco espacio.
Los poetas son gusanos que buscan inhalar el polvo de mis huesos, cocaína que mueve al mundo, ocultan el talco en las arrugas de mis palabras.
Yo no soy poeta porque prefiero guardar silencio y deslizar un bolígrafo en mi piel.

thl

Esquizofrenia

Es arriesgado salir de mi cuerpo. Temo que emerja una mano de la oscuridad de una estrella y en sus ojos vea mi futuro. No hay nada para mí, flotan ideas en cada gota de saliva que baja por mi barbilla y yo sólo grito:
¡No voy a salir de mi cuerpo!
¡No voy a salir de mi cuerpo!
¡No voy a salir de mi cuerpo!
Porque mis palmas son espejos que uso para reflejar el sol en sus ojos y quede ciega, porque las palmas de mis manos también son cristales opacos en los que casi veo que sigue dentro. No quiere abandonar las cuencas de sus ojos muertos que ya son un pozo millonario de petróleo, aventando chorros negros. A veces mis piernas no son más mías y caminan hacia la luna, pies descalzos pisan la corteza de su cráneo pintándola de rojo, y la luna es el cráneo de un dios que nadie conoce. La noche no es su manto sino vomito terrestre.
Ninguno de nosotros es hermoso porque somos un invento inservible y ¡yo no voy a salir de mi cuerpo!
Aun si se desplegara mi piel como un mantel de carne y sobre ella comieras tú, o encajaras un tenedor para probar un poco.
A veces ella, que eres tú, me obliga a mirarte despacio y me obliga a arrancarme las uñas y morderme los dedos que saben a caramelos de otros mundos.
Creo que mi corazón es un bit rojo que no para de crecer, lo voy a dejar morir para no salir de mi cuerpo, aunque apague la luz que salía de entre tus piernas.
No me importa ahogarme con tragos de fango recogidos de tus plantas, parece mentira tanta verdad.
Voy a estrangularme con un asteroide dispuesta a perderme en la profundidad de mi mente, pero ¡no voy a salir de mi cuerpo!

thl

lunes 5 de julio de 2010

Big Bang

Big Bang

Fuiste huracán que desnudo
arrancó la corteza corporal que cubría mis huesos;
esperanza ingerminante: no pudo decir no; sí tampoco.

Fuiste luz de luna errante prometiendo dulzura,
acomodaste las partes chuecas y rotas,
espacio humilde con caricias de segundos suficientes.

[Fuiste cosmos interno creador de galaxias en mi cerebro andrógino;
y las estrellas mis neuronas
y tú Dios del big bang]

Los errores terminan en religión de un mundo con verdades muertas
cuando tu nombre exacto de ocho letras es impertinente como:
u-n-i//v-e-r-s-o

Intento hablar de otro cielo que no sea tus ojos,
y te encuentro en la copa de vino
vertida para diluir la pangea:
improvisación de círculos perfectos en tu cuerpo.
cuneiformas en el mío;

Fuiste los pasos que siempre quise dar,
en las arenas bailando al compás de tu aplauso forzado;
líneas blancas y tenues que cruzar he querido…
pero me concibes brazalete
de púas floreadas.

[Regresa a mi jardín de ramilletes espaciales,
donde no hay nada mejor para ti que plantitas fluorescentes
abonadas con polvo celeste…]

No soy terrestre pero quiero ser alejandrino inolvidable,
que me uses para seducir insectos de alas transparentes.
Necesité garras
contra un sentimiento precoz;
como lobo a la luna.

Lunares erigieron la constelación-mujer
pero sólo quedó
temperatura de plata en mis mejillas torpes,
imaginación del presente en un pasado sonriente.

Vamos a escondernos bajo el asfalto de algún planeta gris y tibio
donde sólo hay un manto de palabras para cobijar nuestras lenguas.

Debí haberte soñado,
debiste ser el big bang creador
no el que explota e implota al mismo segundo
que quisiera gastar en tu espalda.

thalia

sábado 22 de mayo de 2010

Soy Objeto

Soy objeto

Soy objeto y no razono y mis lagrimales están secos y le tengo pavor a las manos porque así de piedra yo no tengo, soy como un auto compacto a la espera de un semáforo en verde. Avanzando dos centímetros y retrocediendo diez por que no es el tiempo…
No soy marzo ni abril, ni 12 ni 28, ni 1988 ni 1912, porque esos son días y los días son rencores pegados con sudor en la frente; porque esos son meses: una mera abstracción de los años y los años son una alternativa de olvido, son la salida más barata, sin objeto.

Lo único que me hace falta es ser un rascacielos de la tinta del perímetro de los cuerpos, esperando ser desmantelado en el deshuesadero de mi ciudad fantasma.
Soy objeto cual bolígrafo deslizándose sobre puntos delgados que formarán una infamia de sonrisa.
Soy objeto que toma movimiento por inercia de pensamiento, como roca que cobra vida después de grafiteada, empujada a patadones y una vez abandonada se revuelca en la tierra infértil esperando milagritos de la virgen que también es un objeto…
Como roca que agradece serlo y no brillar, no saberse destruida, esperar llegar a polvo para que un sujeto con sus labios, haga volar al pétreo objeto


thalia gb

domingo 9 de mayo de 2010

Al mundo le hace falta poesía..

Al mundo le hace falta poesía y a éste armatoste de sujetos empapelados no se les ocurre otra cosa que pendejadas refritas; al mundo le hace falta poesía y yo con la mano seca y entumida de tanto ondearla para revivir con aire el fuego de mis libros en fiesta, yo con la mano rota de tanto apretar las pocas letras que aun tengo. Al mundo le falta poesía para girar otros 180° y la gente leyendo mentiras, tomándolas con el trinche y haciendo el recorrido inequívoco a la boca y las masca y las masca sabiendo que son mentiras, pero las mentiras no son poesía Y AL MUNDO LE HACE FALTA POESIA, y mi mente creando hermafrodismos del pasado con el futuro, de mañanas blancos con hambre negra; al mundo le hace falta poesía y sobre mi cuero caminando personas que no deberían serlo, que deberían ladrar y hacerse entender a mordidas. Al mundo le hace falta poesía… si pudieran encontrarla en los ojos de un ave transparente a la espera del despliegue de sus alas musicales. Al mundo le hace falta poesía y los versos ahogándose en un río con corrientes egocéntricas de poetas que piensan que escribir uno largo es haber cumplido y haber regalado y haber madurado y habernos salvado de la carencia de tanto y tan importante; al mundo le hace falta poesía y yo tejiendo y bordando y pensando que soy buena para cuestiones convexas que no dejan nada a la imaginación, al mundo le hace falta poesía y decenas de personas pasando a mi alrededor sin voltear y personas sentadas escuchando y pensando en otra cosa mil veces más importante que un mundo falto de creación, de vida, de letras, de rimas, de versos, de estrofas, de paz, de colores, de animales, de poesía…

thalia

viernes 9 de abril de 2010

Hambre...


Hambre
Podríamos ser las mandíbulas de esos perros hambrientos,
ladrando a la música de los casquillos cayendo en el piso
a la misma velocidad que las lagrimas del niño cara-sucia,
cada lagrima buscando camino entre la mugre,
agrietando solo un poco más su rostro,
ya menos inocente que inocente.

Podríamos ser los centavos cayendo rítmicamente
en esa mano arrugada,
y cada arruga sea el sincretismo de nuestros nombres,
podríamos ser los nudillos del puño cerrado de dios,
del dios que golpea la tierra cual puerta semi-abierta
esperando la respuesta de retorcidas criaturas,
para quienes la misericordia se arrojó hace varias vidas.

Podríamos festejar la libertad que aún no existe
fingiendo que mi voluntad depende de mis ojos
y mi hambre de mi lucha
y el festejo de mi triunfo.


thl

sábado 20 de marzo de 2010

La poesía no está en tu voz.

La poesía no está en tu voz.

La poesía no está en la vibración que termina en tus labios
creando un pentagrama que confiesa tus ganas;
la poesía no es la capa nívea de epidermis que te pertenece;
la poesía no fue el diminuto espacio
que me dejabas para respirar
entre tu boca y la mía.

La poesía no fue tu reptil de carne,
tan rojo como mi deseo de no soltarte,
de no romper la cuerda que creaste con tus dientes
para amarrarte a mi labio inferior.

La poesía no fue la repetición constante de la primera escena,
como si no hubiese otra o una forma distinta..

La poesía no fue tu piel tan blanca como mi mente al tenerte cerca,
de frente, yo adherida.

Tampoco lo fue tu cabello agresivo atacando al mío por permanecerme.

La poesía no son y nunca serán tus ojos color primavera,
claros y cálidos como tus extremidades rodeando mi cuerpo,
no lo son tus ojos, a pesar de tener el verde tornasol del bosque,
la profundidad de mi imagen en ellos.

La poesía…

La poesía es guardar silencio
y no revelar la temperatura de tu saliva;
la poesía es el naufragio de tener que olvidarlo
y fingir que no importa.


Poesía es cerrar los ojos
así ver una sonrisa con sólo pensar
en tus dedos acariciando mi frente.

Poesía es el desgarre de mi garganta seca de tristeza
por prohibir a las palabras
escalar poco a poco
hasta salir y decirte un poema parecido a tu nombre.

No hay poesía en nada de lo que hago desde que me soltaste y comprendí
que es necesario hacerme creer que lo imaginé,
para no despertar la furia que se te despierta recordarlo,
porque para ti nada es poesía.


thalia